Por Iliana París, psicóloga perinatal

Desde hace muchos años el suicidio ha sido considerado uno de los principales contribuidores a la tasa de mortalidad global. Actualmente existe una creciente preocupación sobre el aumento de la ideación y conducta suicida entre las mujeres embarazadas y en postparto. ¿Cuáles son los factores de riesgo que nos hacen vulnerables a la ideación o la conducta suicida?

Los factores de riesgo más importantes son: la presencia de otros trastornos mentales; diagnósticos específicos de depresión, ansiedad, abuso de alcohol u otras sustancias, y casos de suicido en la historia familiar. Sin embargo, M. Onah, S. Field, J. Bantjes y S. Honikman, en una investigación realizada en 2016 con casi 400 embarazadas en situaciones psicosociales adversas, han encontrado datos que nos llevan a pensar que éstos no son los únicos. Llevar un embarazo en condiciones socioeconómicas adversas, y con poco apoyo y ayuda social, puede ser un factor de riesgo importante a la hora de desarrollar ideación o conducta suicida en las mujeres embarazas.

Investigaciones realizadas en Reino Unido plantean que el suicidio, asociado a otros trastornos psiquiátricos, es la principal causa de muerte materna. Lo que les ha llevado a cuestionar la creencia aceptada del “efecto protector de la maternidad” que nos puede salvar a toda costa. La maternidad conlleva un vínculo muy poderoso que puede representar un anclaje a la vida y al salir adelante, pero en algunas circunstancias hacen falta otros elementos que sirvan de apoyo tanto a nivel familiar, como a nivel de los servicios de salud que atienden a las mujeres.

En una revisión exhaustiva de más de 4.000 casos de psicosis postparto realizada en el 2016, Ian Brockington –uno de los investigadores que más se ha dedicado al estudio de este tipo de psicosis– encontró que las madres que sufrían psicosis puerperal, y cometieron suicidio, tenían un fuerte historial suicida en la familia de origen. Al mismo tiempo, concluyó que el suicido era poco habitual durante el episodio agudo de psicosis puerperal (maniaco o cíclico), pero el riesgo aumentaba después en la vida de la madre, en sus familiares directos, y también en episodios psicóticos subsecuentes.

Respecto al filicidio, este autor afirma que el mismo es poco común durante los episodios de psicosis puerperal sin un componente depresivo. Cuando hay comorbilidad con depresión postparto la tasa de filicidio es de 4,5%, mientras que cuando el componente depresivo no está presente la tasa de filicidio es de menos de 1%, y algunos de estos casos parecen haber sido accidentales.

Los resultados de este estudio nos llevan a pensar que el momento de mayor riesgo de cometer suicidio o filicidio no es durante el episodio psicótico como tal, sino después. Lo que nos viene a decir que las madres que han sufrido una psicosis puerperal deben recibir cuidados y atenciones que garanticen su seguridad y la de su bebé durante un período de tiempo más o menos largo, sobretodo si la madre muestra síntomas depresivos. 


Información extraída de los siguientes artículos:

  • Brockington, I. (2016). Suicide and Filicide in postpartum psychosis, Arch Womens Ment Health, 20(63-69)
  • Onah, M, Field, S., Bantjes, J., Honikman, S. (2016). Perinatal Suicidal ideation and behaviour: psychiatry and adversity, Arch Womens Ment Health, 20(321-331)

Photo by Jenna Norman on Unsplash

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