
Un estudio muy reciente, publicado en mayo de 2026, aporta información muy relevante para la comprensión de la psicosis posparto como un trastorno altamente hereditario. El trabajo se realizó en el prestigioso hospital Mount Sinai y analizó el genoma del estudio de cohorte sueco recogido en el registro nacional.
Durante décadas se pensó que la psicosis posparto era simplemente una manifestación del trastorno bipolar desencadenada por el parto. Sin embargo, la evidencia genética reciente indica que la relación es más compleja. Existe una fuerte susceptibilidad genética. La probabilidad de desarrollar psicosis posparto aumenta considerablemente en las madres que tienen:
– antecedentes personales de trastorno bipolar
– antecedentes de psicosis posparto
– familiares de primer grado con trastorno bipolar o psicosis.
El estudio de asociación del genoma completo GWAS confirma que las mujeres con psicosis posparto presentan una mayor carga genética para: trastorno bipolar, esquizofrenia y , en menor grado, depresión mayor.
Pese a ello, muchas madres con alto riesgo genético para bipolaridad nunca desarrollarán psicosis posparto y algunas mujeres con psicosis posparto tienen esa carga genética, lo que sugiere que la psicosis posparto no es simplemente un trastorno bipolar desencadenado por el parto. Las variantes raras podrían tener un papel importante
El artículo destaca que probablemente una parte importante del riesgo provenga de: variantes raras de gran efecto, mutaciones de novo, variaciones estructurales del ADN (CNV) y alteraciones en genes implicados en el neurodesarrollo y la regulación sináptica. Tambien señala que el parto actúa como desencadenante biológico, principalmente por los cambios fisiológicos que ocurren tras el nacimiento: la caída brusca de estrógenos y progesterona, los cambios inmunológicos, la inflamación, los cambios en la señalización dopaminérgica, las alteraciones del sueño y las modificaciones neuroendocrinas. El parto según estos autores sería un «estresor biológico extremo» que solo desencadena la enfermedad en mujeres genéticamente susceptibles.
Algunos de los genes que incrementan el riesgo podrían modificar la sensibilidad del cerebro a hormonas como los estrógenos, la progesterona, la prolactina, la oxitocina y el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal.
Los autores consideran que en el futuro será posible identificar antes del parto a las mujeres con mayor riesgo y prevenir recaídas mediante el análisis de la historia clínica con los marcadores biológicos y antecedentes familiares.
Jung, S., Caballero, M., Kępińska, A. et al. Genetic architecture of postpartum psychosis: from common to rare genetic variation. Mol Psychiatry (2026). https://doi.org/10.1038/s41380-026-03637-w